Corinne Suter consiguió hoy el oro en descenso al superar por 0,16 segundos a la gran favorita y vigente campeona Sofia Goggia. El bronce fue para la también italiana Nadia Delago, a 0,57.
Con el dorsal 15, la suiza de 27 años firmó una bajada muy regular y un tramo final perfecto que le permitió superar a Goggia.
Suter, campeona mundial de descenso en Cortina d’Ampezzo un año antes, completó el doblete suizo en la disciplina. Es su primera medalla olímpica.
La suiza había mostrado una gran regularidad en descenso durante toda la temporada y nunca había terminado peor que séptima. Sin embargo, el protagonismo había sido para Sofia Goggia, dominadora de la campaña. En la última prueba de Copa del Mundo antes de los Juegos, disputada en Garmisch a finales de enero, Suter consiguió su primera y única victoria de la temporada.
«Estoy súper feliz con mi bajada. En la meta no estaba segura de que fuera suficiente, porque a veces sentía el viento de cara, otras a favor y también de lado. Hoy no fue fácil, pero ahora estoy muy feliz», afirmó Suter.
La plata de Goggia, solo 23 días después de su caída en Cortina, que le provocó una lesión en el ligamento cruzado anterior y una pequeña fractura de peroné, tuvo algo de milagro.
«Lo di todo. Estoy realmente contenta con mi esquí. Sentí que tenía velocidad en la parte alta porque estaba saltando mucho por todas partes. Me da pena el último tramo; quizá en algunas zonas tuve viento en contra, pero eso es algo que no puedes controlar. Al final estoy feliz con el resultado porque estar aquí en los Juegos después de mi caída en Cortina no estaba en absoluto garantizado», afirmó Goggia.
Nadia Delago, la corredora más joven entre las veinte primeras participantes, brilló en sus primeros Juegos Olímpicos.
Su tercera posición confirmó el dominio italiano de las disciplinas de velocidad durante la temporada. Delago nunca había subido antes a un podio de Copa del Mundo.
«Estoy muy feliz con mi actuación. La primera parte no fue demasiado buena, pero después me dije que tenía que ir directa hacia abajo y apretar. Estoy muy, muy feliz; no sé qué decir», afirmó Delago.
