Después de terminar dos veces entre las diez primeras en los entrenamientos de esta semana, Ester Ledecka encontró por fin la trazada adecuada para superar unas condiciones de pista con nieve y baches y conseguir la primera victoria de su carrera en la Copa del Mundo.
En 2018, la snowboarder checa reconvertida también en esquiadora alpina sorprendió a todos al ganar el oro en supergigante en PyeongChang. Desde entonces había intentado encontrar esa misma velocidad en una carrera de la Copa del Mundo. Hoy, en Lake Louise, lo consiguió finalmente al superar a la suiza Corinne Suter por 0,35 segundos. Después de convertirse en la primera deportista que gana dos oros olímpicos en snowboard y esquí alpino, pasa también a ser la primera que gana una prueba de la Copa del Mundo en ambas modalidades.
«Llevar el dorsal rojo da un poco de miedo y espero poder seguir así en las próximas carreras», dijo Ester. «Todavía no he decidido si competiré en St. Moritz o en Cortina d’Ampezzo y probablemente lo decidiré la semana anterior. Es lo que suelo hacer y vuelve locos a mis entrenadores».
Corinne Suter ya empezaba a imaginar su primera victoria en la Copa del Mundo, pero tuvo que conformarse con una segunda posición que supone el tercer podio de su carrera en el circuito.
El equipo austriaco tampoco faltó al podio, esta vez con Stephanie Venier (AUT). Terminó tercera por delante de su compañera Nina Ortlieb, que empató en la cuarta posición con Viktoria Rebensburg (GER), logrando el mejor resultado de su carrera.
