El Futuro de las estaciones de esquí (II): El reto demográfico

En su libro Management Challenges for the 21st Century, Peter Drucker afirmaba que el problema número uno al que se enfrentan las empresas es hacer frente a la disminución de la tasa de natalidad y el consiguiente envejecimiento de la población.

Un envejecimiento que unido a la creciente competencia representan un futuro incierto para nuestro sector.

Foto: Ski Paradise

Una de las tendencias más importantes en la industria del esquí es el hecho de que la masa de esquiadores está envejeciendo. En los últimos 10 años más de un tercio de los visitantes a las estaciones de esquí eran mayores de 45 años, situándose la edad media del esquiador en los 38-39 años (NSAA).



El proceso de envejecimiento de la población al que nos enfrentamos no tiene precedentes en la historia de la humanidad. Nuca antes la sociedad se había enfrentado a un saldo vegetativo negativo (la diferencia entre nacimientos y muertes).

Uno de los grandes logros del siglo XX fue un aumento espectacular de la esperanza de vida. Pero el consiguiente aumento de las personas mayores (60 años o más) ha venido acompañado a su vez por una disminución en la proporción de los jóvenes (menores de 15 años). Según los estudios de la ONU, en 2050 el número de personas mayores en el mundo superará el número de jóvenes por primera vez en la historia.

Las profundas consecuencias, generalizadas y duraderas, del envejecimiento de la población representan un enorme desafío para la industria del turismo y las estaciones de esquí deben considerar estas realidades demográficas y adaptar sus estrategias para conseguir su sostenibilidad futura.

El reemplazo generacional es el principal reto al que debe enfrentarse la industría de los deportes de nieve . Las personas mayores se comportan de manera diferente a las nuevas generaciones. Los cambios en las metas, los valores y sus expectativas determinan su comportamiento y sus necesidades.


La industria del esquí ha sido consciente de la importancia de este desafío durante años. Prueba de ello ha sido la iniciativa 'Bring Children to the Snow', una campaña lanzada por la FIS. La primera fase de la campaña, llamada SnowKidz, se lanzó en 2009 para alentar a las Federaciones Nacionales de Esquí a promover los deportes de nieve en sus respectivos países.