El Futuro de las estaciones de esquí (III): El reto medioambiental.


Saas-Fee (Valais, Suiza). Foto: Ski Paradise

Hoy celebramos el Día Mundial del Medio Ambiente. En 1972 la Asamblea General de Naciones Unidas designó el 5 de junio como Día Mundial del Medio Ambiente instando "a los gobiernos y a las organizaciones del Sistema de las Naciones Unidas a que todos los años emprendan en ese día actividades mundiales que reafirmen su preocupación por la protección y el mejoramiento del medio ambiente, con miras a hacer más profunda la conciencia de los problemas del medio ambiente".

Cada Día Mundial del Medio Ambiente se organiza en torno a un tema, centrando la atención de la sociedad sobre un asunto ambiental particularmente apremiante. El tema en 2019 gira en torno a la "Contaminación del aire"; una llamada a la acción sobre un grave problema que afecta a millones de personas en todo el mundo.


El desafío ambiental descrito en el informe del comité ambiental de las Naciones Unidas "Nuestro futuro común" (1987) es un desafío para todos. y especialmente para las estaciones de esquí.


Con objeto de cumplir el objetivo de lograr su sostenibilidad medioambiental, las estaciones de esquí deben formular objetivos medioambientales claros y colocarlos en la parte superior de su lista de "tareas". Entre los principales objetivos a considerar por nuestros destinos se encuentran los siguientes:

  • Crear conciencia ambiental.

  • Integrar las consideraciones medioambientales en la gestión de las estaciones de esquí.

  • Mantener los estándares ambientales en todas las etapas del proceso de gestión. Las cuestiones ambientales deberán tener prioridad en el marco económico de la operación de las estaciones de esquí.

Para las estaciones de esquí el medio ambiente es un activo intangible, al encontrarse ubicadas en áreas de gran belleza natural.

Las estaciones de esquí deben trabajar con el objetivo de reducir su huella ambiental directa y aprovechar sus frecuentes interacciones con los stakeholders y el público en general para incentivar su participación activa. A medio plazo también deben planificar actividades de ocio más respetuosas con el medio ambiente.


La energía, la gestión del agua y de la biodiversidad son los tres desafíos clave para la industria del esquí.


La electricidad representa el principal vector de energía de las estaciones de esquí, representando por termino medio casi dos tercios del consumo, utilizándose principalmente en la operación de los remontes y los sistemas de producción de nieve. Uno de los primeros objetivos a corto y medio plazo para las áreas de esquí debe ser que el 100% de la electricidad consumida proceda de fuentes renovables.



La actividad de las estaciones de esquí depende en gran medida de los recursos hídricos. El agua se utiliza principalmente en el proceso de producción de nieve artificial. De hecho el consumo destinado a la innivación representa de media aproximadamente el 75% del uso total de agua en las estaciones de esquí.



Debido a su ubicación en un entorno natural, la gestión de la biodiversidad, con especial atención a la existencia de especies amenazadas o protegidas, es un aspecto de particular importancia para las estaciones de esquí. El desarrollo de observatorios medioambientales es un factor crítico a implementar. Su creación nos permitirá monitorizar el impacto de nuestras operaciones y desarrollo en todos los aspectos del medio ambiente, en la flora, la fauna, el paisaje y los biotopos específicos constituyendo herramientas muy útiles en el esfuerzo por preservar la biodiversidad.


Para continuar ofreciendo experiencias recreativas de calidad y proteger los valores naturales y estéticos que atraen a los visitantes a las montañas, la Asociación Nacional de Áreas de Esquí (NSAA) se ha comprometido a mejorar el desempeño ambiental en las operaciones y la gestión de las áreas de esquí. Este compromiso se detalla en la Sustainable Slopes Environmental Charter for Ski Areas, adoptada en junio de 2000 y revisada en 2006.


La Carta Ambiental ofrece un conjunto completo de 21 Principios Ambientales que permiten a los operadores de las estaciones de esquí hacer un uso sostenible de los recursos naturales. Los Principios se agrupan bajo los siguientes temas:


  1. Planificación, Diseño y Construcción.

  2. Operaciones

  3. Conservación de energía y energía limpia

  4. Gestión de residuos

  5. Peces y vida salvaje

  6. Gestión forestal y de la vegetación

  7. Humedales y zonas ribereñas

  8. Calidad del aire

  9. Calidad visual

  10. Transporte

  11. Educación y Difusión


En Ski Paradise analizaremos en próximos posts los casos de algunas de las estaciones de esquí lideres en la gestión ambiental como Saas-Fee y Zermatt en Suiza, Aspen Snowmass en EE. UU. y Whistler Blackcomb en Canadá con objeto de ofrecer algunos ejemplos con las mejores prácticas de gestión sostenible en destinos de montaña.