El Futuro de las estaciones de esquí (IV): El reto económico

El mercado global del esquí está compuesto por cerca de 2,000 estaciones repartidas por 67 países, con una afluencia media de 400 millones de días de esquí.

La mayor parte de la industria se concentra alrededor del 20% de las estaciones de esquí, aquellas que generan anualmente más de 100,000 días de esquí, y que representan el 80% de todas las visitas de esquiadores.

En la temporada 2017-2018, los tres países que registraron el mayor número de días de esquí fueron Austria (54,5 millones), Francia (53,8 millones) y los Estados Unidos (53,3 millones). Los países escandinavos - Suecia, Noruega y Finlandia - representan aproximadamente 17 millones de días de esquí por temporada.

La mayoría de las estaciones tienen la consideración de pequeñas. Hay muy pocas estaciones "grandes" (una estación se considera "grande" cuando supera el millón de días de esquí por temporada) y el 83% de estas se encuentran en los Alpes.

Solo Austria y Francia tienen más de 10 estaciones que generan más de 1 millón de días de esquí por temporada.

Las últimas estimaciones, en función del número de días de esquí en los distintos países y las tasas nacionales de participación, sitúan el número total de esquiadores en todo el mundo alrededor de los 130 millones, una cifra que parece estar creciendo gracias al desarrollo en Europa del Este y Asia.

El mercado europeo del esquí se estima en 45 millones de personas, lo que representaría 220 millones de días de esquí. Basado en un coste promedio de 30 € por día de esquí, esto significa un mercado de 6.600 millones de euros.

Los flujos de visitantes internacionales se concentran principalmente en Europa, con Alemania y el Reino Unido como principales mercados emisores. El volumen de esquiadores internacionales es especialmente significativo para países como Austria, donde el porcentaje de esquiadores extranjeros es aproximadamente del 65 por ciento, y para Suiza y Noruega, donde la cifra es de alrededor del 46 por ciento. En los EE. UU. Y Canadá, los esquiadores extranjeros representan alrededor del 6 y 12 por ciento, respectivamente. En Suecia y Finlandia, la proporción es de aproximadamente del 15 y 17 por ciento, respectivamente.

Fuentes: VANAT; Fédération Internationale des Asssociations Nationales d’Exploitants de Téléphériques, funiculaires et autres installations de transports par câble, pour voyageurs (FIANET); National Ski Areas Association (NSAA)

El nivel de gasto e inversión necesarios para mantener una estación de esquí es enorme y no ha parado de crecer como consecuencia del aumento de los niveles de competencia y el crecimiento de las expectativas de nuestros clientes.

Para evaluar la rentabilidad de las estaciones de esquí tradicionalmente se ha recurrido a la conocida como "regla de los 100 días" formulada por Witmer en 1986. Esta regla establece que una estación de esquí alcanza su punto de equilibrio si la nieve es suficiente para la práctica del esquí durante 100 días por temporada. Si esta condición se cumplía en siete de diez años consecutivos, se podía afirmar que la estación de esquí es viable económicamente.

Sin embargo, podemos afirmar que esta regla no es valida a la hora de valorar la viabilidad de una estación de esquí en la actualidad.


Un mercado cada vez más competitivo obliga a los operadores de nuestros centros invernales a un esfuerzo continuo de mejora continua e inversión en nuevos remontes, edificios e infraestructuras.

Los esfuerzos inversores se centran principalmente en la renovación y optimización de la infraestructura de remontes, con el objeto de mejorar la satisfacción del cliente (velocidad y confort), minimizar los impactos visuales y de ruido, y los relacionados con la eficiencia energética. El resto del esfuerzo inversor se reparte entre los equipos de producción de nieve, las maquinas pisapistas, la mejora del área esquiable, y en general otras inversiones orientadas a mejorar la calidad de la experiencia del cliente (WiFi, instalaciones de venta digitalizadas, etc.).



Por ejemplo, si analizamos la política de inversiones de una de las empresas lideres del sector como Zermatt Bergbahnen AG, podemos observar que desde 2002, ha realizado una inversión total de 476 millones de francos suizos distribuidos de la siguiente manera:


251 millones en remontes.

126 millones en mejora de pistas y sistemas de nieve artificial.

41 millones en maquinas pisapistas.