Esquí y Gastronomía: El queso Beaufort



Nuestros viajes de esquí van más allá de un simple desplazamiento para practicar una actividad deportiva que nos fascina. Cada viaje se convierte en una experiencia que por un tiempo limitado nos lleva a desplazarnos fuera de nuestro lugar de residencia, en muchos casos a otro país, a cambiar nuestro ritmo de vida y costumbres, nuestra cotidianidad. Cuando viajamos buscamos vivir una experiencia auténtica e inolvidable, una aventura repleta de emociones, y para conseguirlo debemos acercarnos a la cultura local, a esas costumbres y tradiciones que han dibujado el paisaje actual de nuestro destino. Y la gastronomía es sin duda una de las vías de inmersión en los secretos de lo local más segura, reconfortante y gratificante.

Por ello en Ski Paradise queremos incluir este año algunos consejos y recomendaciones que os permitirán disfrutar aun más de los destinos de esquí que hemos seleccionado para vosotros. Además completaremos nuestros posts con una sencilla receta basada en el producto estrella de cada área esquiable.

Si pensamos en nuestros viajes a los Alpes, un protagonista destaca sobre todos los demás, el queso. Por eso nos hemos decidido a comenzar esta serie con uno de nuestros favoritos: el Beaufort, un queso lleno de matices de sabor que nos transportan a los pastos alpinos.



En Francia, hay 45 quesos con Denominación de Origen Protegida (AOP). El queso Beaufort toma su denominación del pequeño pueblo del mismo nombre situado cerca de Albertville. Su área de producción se extiende por gran parte de la alta montaña de Saboya a lo largo de los 3 valles de Beaufortain / Val d'Arly, Tarentaise y Maurienne. En total, 450 000 hectáreas, es decir, 2 tercios del departamento de Saboya. Las grandes áreas alpinas donde pasta el ganado de la denominación de origen (AOP) Beaufort también albergan las áreas de esquí más grandes de Francia.

El Beaufort es un queso prensado cocido con leche entera cruda, reconocido por su sabor incomparable. Su textura es firme al ataque en la boca, pero luego se derrite para revelar sus numerosos y sutiles aromas. Es la combinación de 3 características lo que le da este sabor único: el territorio, las vacas lecheras y los pastos de montaña y el conocimiento ancestral de los queseros.