Las finales de la Copa del Mundo serán la primera ocasión en la que la pista L’Eclipse se utilice en una competición oficial. El trazado fue diseñado y construido para acoger las pruebas masculinas de velocidad de los Campeonatos del Mundo de 2023.

L’Eclipse debutará oficialmente el miércoles 16 de marzo a las 10:00 CET con el descenso masculino de las finales de la Copa del Mundo.

Sus dimensiones la sitúan ya entre las pistas más impresionantes y exigentes del circuito mundial, junto a la Streif de Kitzbühel y la Stelvio de Bormio. Por ejemplo, la pendiente media del descenso es del 30%, mientras que la Streif tiene una media del 27%.

«Trabajamos para crear la pista perfecta. Intentamos imaginar la posición de las puertas, colocándolas, discutiéndolas y cambiándolas para optimizar la línea», explicó Bruno Tuaire, director general del comité organizador de Courchevel.

La pista comienza cerca del Col de la Loze, a 2.234 metros, en la cresta que separa Méribel y Courchevel. Desde la cima, los esquiadores contemplarán una panorámica del valle antes de afrontar un vertiginoso descenso de 3.200 metros de longitud y 945 metros de desnivel.

Esta pista extrema y exigente incorpora saltos técnicamente difíciles y alterna zonas de luz y sombra.

Después de un primer tramo abierto, los esquiadores atraviesan un bosque denso con menos luz antes de regresar al sol en Le Praz, a 1.290 metros, donde se encuentra la meta.

El descenso termina en el corazón de Le Praz, un pintoresco pueblo de chalés de madera y calles estrechas. A los pies de los trampolines olímpicos, la zona de meta de L’Eclipse se sitúa sobre la cubierta del complejo Alpinium, que cuenta con un aparcamiento público de dos plantas y un telecabina.

«He descubierto la dificultad y las particularidades de L’Eclipse, y precisamente eso es lo que la hace tan bonita. La parte alta no es especialmente empinada, pero el último muro sí lo es mucho y los espectadores podrán vernos durante gran parte de la carrera. Aunque estamos acostumbrados a perfiles así, por ejemplo en Schladming o La Face de Val d’Isère, L’Eclipse será una de las pistas más técnicas del invierno», afirmó el esquiador local Alexis Pinturault.

Sébastien Santon, director de carrera responsable de L’Eclipse, explicó los principales puntos de esta singular pista de descenso.

Zenith Jump: los esquiadores han pasado cuatro puertas cuando llegan al cambio de rasante. Después del salto se lanzan hacia el muro, con una gran vista del valle y el Mont Blanc al fondo.

Sound Wall: en la parte alta se encuentran las curvas más largas. Los especialistas de descenso alcanzarán mucha velocidad en este muro, largo y marcado por los movimientos naturales del terreno.

S des Arolles: es la seña de identidad de esta zona del descenso, con curvas de más de 200 metros. Desde aquí no se ve el final del recorrido y recuerda a las chicanes del Gran Premio de Fórmula 1 de Mónaco. En este punto se situará la salida del descenso femenino.

Jockey’s Jump: es el salto más espectacular y grande del recorrido. Después llega una fuerte pendiente situada en sombra.

Black Hole: los corredores llegan a gran velocidad y, como indica su nombre, se sumergen en la oscuridad. La luminosidad es considerablemente menor que en la parte superior.

Bux Wall: incluye una triple puerta y una S de 300 metros. Es el penúltimo muro de la carrera, largo y exigente, con una pendiente máxima del 58%.

Take-Off: la pista pasa sobre los trampolines olímpicos de Le Praz. Hay un salto que actúa como trampolín antes del último muro.

Braves Jump: es el muro más empinado y espectacular. Los esquiadores afrontan aquí su último gran esfuerzo, después de unos dos minutos de carrera, tres kilómetros de descenso y 945 metros de desnivel. Después llega el último schuss, con un salto que cierra el descenso de forma espectacular.

Programa de velocidad en L’Eclipse: 16 de marzo de 2022, 10:00 CET, descenso masculino; 11:30 CET, descenso femenino. 17 de marzo de 2022, 10:00 CET, supergigante femenino; 11:30 CET, supergigante masculino.