Un día de esquí en Zermatt



El pasado mes de diciembre visitamos nuevamente Zermatt. Después de una temporada ausente de nuestro calendario, decidimos que era el momento de volver a disfrutar de este impresionante dominio esquiable que cuenta con algunas de las panorámicas más espectaculares de los Alpes incluyendo el icónico Matterhorn.


Funicular Sunnegga. Foto: Zermatt Tourismus. Michael Portmann

Comenzamos la jornada tomando el funicular de Sunnegga. Está zona recibe el nombre de “rincón del sol” por su orientación y en ella se encuentran algunas de nuestras pistas favoritas como la Obere National (8) y Tuftern (9) a las que se accede mediante la silla Patrullarve.

Posteriormente tomamos el teleférico que nos lleva hasta el Rothorn y desde allí descendimos hasta la base del teleférico Gant – Hohtälli por la pista roja nº. 19 (Fluhalp). Desde allí tomamos la pista roja (44) Hohtälli que nos lleva a Gornergrat. Desde este punto de vista, se contempla una de las panorámicas de montaña más bellas del mundo. Las vistas abarcan el macizo del Monte Rosa con el pico más alto de Suiza (Dufourspitze, 4.634 m); el segundo glaciar más grande de los Alpes, el glaciar Gorner; y un total de 29 montañas de más de 4,000 metros incluyendo una magnifica vista del Cervino / Matterhorn (4,478 m). La plataforma de observación de Gornergrat es fácilmente accesible todo el año mediante el Gornergrat Bahn, un moderno tren de cremallera que en su día fue el primer ferrocarril de cremallera totalmente electrificado del mundo.



Tren Gornergrat. Foto: Gornergrat Bahn

Desde Gornergrat descendimos hasta Furi por las pistas 35 Gifthittli, 39 Riffelalp dejando a un lado Riffelalp, 41 LandTunnel y 42 Schweigmatten.

En Furi tomamos el teleférico hasta Trockener Steg y desde allí el nuevo teleférico que nos lleva hasta el Klein Matterhorn.

Iniciamos entonces uno de los descensos más largos de los Alpes y por extensión del mundo. Encadenando pistas desde el Matterhorn Glacier Paradise (Klein Matterhorn) hasta Zermatt el descenso tiene más de 25 km de largo y de 2.000 metros de desnivel esquiable. En nuestro caso no llegamos hasta Zermatt y cogimos el Matterhorn Express en Furi para ascender hasta Schwarzsee y tomar las pistas 55 y 54 para descender hasta la base del telesilla de Hirli.

Finalizamos nuestro día tomando las pistas 53 y 52 y desde Furi tomamos la pista 50 hasta Zermatt. Pero antes hicimos la parada obligada en Hennu Stall, quizá el bar de après ski más famoso de Zermatt.


Aprés-Ski. Hennu Stall. Foto: Michael Portmann

Un día intenso donde hemos dejado muchos lugares sin visitar, paradas obligadas como Chez Vrony, un restaurante de montaña situado a 2130 metros en Findeln. Uno de los pocos restaurantes que todavía sirve productos orgánicos caseros de ganado criado únicamente en pasto alpino. La carne seca, la salchicha casera y los quesos alpinos se basan en recetas tradicionales, transmitidas de generación en generación. Además, desde su terraza se tiene una vista impresionante del Matterhorn. Un restaurante que encarna la historia viva de una familia Zermatt desde hace más de 100 años y su transición desde una pequeña granja de montaña hasta un convertirse en un referente gastronómico galardonado con múltiples premios.