Aleksander Aamodt Kilde ganó hoy el supergigante de Bormio. Es la décima victoria de su carrera en la Copa del Mundo —seis en supergigante y cuatro en descenso—. El noruego de 29 años se está mostrando como el gran dominador de la disciplina y, tras el triunfo de hoy, pasa a liderar la clasificación de supergigante.

Esta temporada suma cuatro victorias de Copa del Mundo, tres en supergigante y una en descenso. Entre los hombres, solo Marco Odermatt ha ganado también cuatro pruebas.

El último hombre que había conseguido tres victorias consecutivas de Copa del Mundo en supergigante fue su compañero Kjetil Jansrud en diciembre de 2016, en Val d’Isère, Val Gardena y Santa Caterina.

Las cuatro victorias de Kilde esta temporada ya suponen su mejor registro personal en una misma campaña. Los últimos noruegos que consiguieron más triunfos en una temporada fueron Henrik Kristoffersen y Kjetil Jansrud, ambos con cinco en 2016-2017.

«Increíble. No tengo ni idea de por qué voy tan rápido. Simplemente funciona. Mis giros encajan mejor que en descenso. Me gustaría ganar muchas carreras esta temporada y creo que el comienzo ha sido realmente bueno», afirmó Kilde.

Con el dorsal 25, Raphael Haaser estuvo a punto de revolucionar la clasificación. Finalmente, solo Kilde quedó fuera de su alcance. Haaser terminó segundo, a 0,72 segundos.

Es el primer podio de Haaser en la Copa del Mundo. Su mejor resultado hasta hoy era una cuarta posición en el supergigante de Saalbach-Hinterglemm del 7 de marzo de 2021. Esta temporada, el esquiador tirolés de 24 años había sido octavo en el supergigante de Beaver Creek.

«Estoy un poco sin palabras. El primer podio siempre es algo especial y, desde luego, hay pistas más fáciles que la Stelvio para conseguirlo. Como equipo podemos estar extremadamente satisfechos con la carrera», afirmó Haaser.

Vincent Kriechmayr completó el podio en tercera posición, a 0,85 segundos del noruego. Ha terminado entre los cinco primeros en los ocho últimos supergigantes de Copa del Mundo, incluidas sus victorias en Kitzbühel y Garmisch-Partenkirchen a comienzos de año.

El austriaco había sido segundo en las carreras de Bormio del año anterior, tanto en descenso como en supergigante.

«Por desgracia perdí demasiado tiempo en la parte alta, así que tampoco estaba contento en la meta. Kilde ha esquiado de forma increíble. Quizá tuvo mejor luz, pero a mí me tocó un dorsal mejor», afirmó Kriechmayr.