Lara Gut-Behrami consiguió su primera medalla olímpica en supergigante y fue de oro. La suiza terminó por delante de Mirjam Puchner, con su compañera Michelle Gisin en tercera posición.

Es la tercera medalla olímpica de Gut-Behrami, pero la primera de oro, después del bronce en gigante conseguido el lunes y del bronce en descenso de Sochi 2014.

La esquiadora de 30 años consiguió el primer oro olímpico para una suiza en supergigante. El triunfo llega después de dos cuartas posiciones consecutivas en esta disciplina en PyeongChang 2018 y Sochi 2014.

Gut-Behrami logró además un hito especial: según el texto original, ninguna vigente campeona mundial de la disciplina había conseguido antes proclamarse también campeona olímpica.

«Sin duda estaba más nerviosa en la meta que en la salida. No puedo olvidar lo que ocurrió en Sochi y PyeongChang, cuando alguien llegó más rápido y me superó. Ahora intento disfrutarlo, pero creo que necesitaré unos días más para comprender lo que está pasando», afirmó Gut-Behrami.

Con tres medallas olímpicas, seis en Campeonatos del Mundo, la victoria en la general de la Copa del Mundo de 2016, tres globos de cristal de supergigante, 34 victorias de Copa del Mundo —17 de ellas en supergigante— y 64 podios, Lara Gut-Behrami figura entre las grandes esquiadoras del circuito.

«No me había dado cuenta de todo lo que ya he conseguido. Cuando tenía 17 años habría firmado por esta carrera. Antes siempre sentía que tenía más que demostrar, pero en los últimos años mi forma de pensar ha cambiado. Eso me da otro tipo de tranquilidad», añadió.

Mirjam Puchner terminó a solo 0,22 segundos de Gut-Behrami. Pese a ser su primera participación olímpica, apenas sintió nervios. Perdió el tiempo decisivo frente a la campeona especialmente en la parte técnica intermedia.

Después de Katharina Liensberger, Puchner consiguió la segunda medalla para las esquiadoras austriacas en los Juegos de Pekín.

«Estoy súper feliz. Nunca habría esperado esto. Es increíble que hoy esté saliendo tan bien. Sabía que podía hacerlo, pero también tenía que conseguir que todo encajara. Los últimos años fueron muy difíciles, pero el año pasado y este recuperé la alegría. Esta es la recompensa. No estuve bien en la parte intermedia, pero después hice muy bien el tramo final», afirmó Puchner.

El bronce de Gisin supuso una gran satisfacción. En el eslalon, la suiza había sido segunda a mitad de carrera, pero terminó cayendo hasta la sexta posición. La campeona olímpica de combinada de PyeongChang consiguió ahora otra medalla olímpica.

«Fue duro. Lo quería muchísimo en el eslalon y estuve más cerca que nunca. Pero en algún momento tuve que decirme que ya era suficiente de compadecerme», afirmó Gisin.

La nota amarga de la jornada llegó tras la tercera posición de Gisin: Tamara Tippler se quedó sin el bronce por solo tres centésimas.