En una serie como esta, dedicada a mis pistas favoritas del Tirol, no podía faltar un artículo sobre la pista de esquí más famosa del mundo: la Streif.

La Streif. Kitzbühel. Foto: Ski Paradise

Cuando llega enero, los aficionados al mundo del esquí nos preparamos para asistir a uno de los grandes momentos de la temporada de competición: la International Hahnenkamm Race.
International Hahnenkamm Race, Kitzbühel. Foto: Kitzski. Bergbahn AG Kitzbühel

La International Hahnenkamm Race se disputa en la montaña Hahnenkamm —su nombre significa «cresta de gallo»—, una de las montañas que rodean la localidad y estación de esquí de Kitzbühel.

El trazado de competición, la Streif, está considerado uno de los descensos más exigentes del calendario FIS.

Kitzbühel es una ciudad medieval y estación de esquí situada en los Alpes de Kitzbühel, junto al río Kitzbüheler Ache, a solo 95 kilómetros al este de Innsbruck y 120 kilómetros de Múnich.
Kitzbühel siempre ha representado una combinación perfecta entre deporte y estilo de vida.
El casco histórico ofrece numerosas opciones de compras exclusivas, desde marcas internacionales hasta sastres y diseñadores locales.
La localidad alberga además más de 13 restaurantes galardonados y multitud de refugios tiroleses e inns tradicionales donde se sirve cocina local.
El dominio esquiable Kitzbühel/Kirchberg, o Kitzski, se extiende entre el Kitzbüheler Horn y el Hahnenkamm, así como por Pengelstein y Resterhöhe, entre los 800 y los 2.000 metros de altitud. Desde la legendaria Streif hasta pistas ideales para principiantes, el área de Kitzbühel dispone de 57 telecabinas y remontes que dan acceso a 234 kilómetros de pistas, 119 de ellos cubiertos por un moderno sistema de nieve producida, además de 36 kilómetros de itinerarios de esquí. A esa variedad se suman numerosos y acogedores refugios junto a las pistas, perfectos para hacer una parada.
Restaurante Hochkitzbühel. Foto: Ski Paradise
Para llegar a la salida de la Streif hay que tomar el Hahnenkammbahn, un telecabina de seis plazas construido en 1996. En aproximadamente ocho minutos se pasa de la estación inferior, situada a 782 metros, a la superior, a 1.660 metros sobre el nivel del mar.
Cada una de las cabinas lleva el nombre de un ganador de las carreras del Hahnenkamm.
Hahnenkammbahn. Hannes Reichelt, ganador del descenso del Hahnenkamm en 2014.
La Streif es una pista incomparable y reúne todos los elementos de un descenso clásico: fuertes pendientes que desembocan en saltos a gran velocidad, muros, tramos de schuss, curvas, zonas de deslizamiento, baches espectaculares y mucho más.
La mundialmente famosa pista debe su nombre a Streifalm, la pradera situada en la parte alta del recorrido.
