Romane Miradoli fue quien mejor se adaptó a las difíciles condiciones de la pista Beltrametti y consiguió en Lenzerheide la primera victoria de su carrera en la Copa del Mundo después de 127 participaciones.

Hasta hoy, sus mejores resultados en el circuito habían sido tres quintas posiciones: supergigante de La Thuile en 2016, descenso de Cortina en 2019 y supergigante de Garmisch en 2019.

Esta temporada había terminado sexta en el último supergigante disputado en Garmisch-Partenkirchen.

La victoria de Miradoli puso fin además a una larga espera para Francia: la última francesa que había ganado un supergigante de Copa del Mundo era Carole Montillet, en 2004.

«Fue realmente difícil. Arriba no tenía buenas sensaciones. Después intenté apretar y simplemente esquiar. No puedo creerlo. Estoy muy feliz», afirmó Miradoli.

Mikaela Shiffrin terminó segunda, a 0,38 segundos de la francesa.

Con este resultado, Shiffrin amplía a 67 puntos su ventaja sobre Petra Vlhova en la lucha por el gran globo.

Lara Gut-Behrami completó el podio en tercera posición, a 0,88 segundos de Miradoli.

Con una sola carrera por disputar, Federica Brignone es la virtual ganadora del globo de cristal de supergigante.

Brignone ya había ganado la general y el globo de gigante en la temporada 2019-2020, además de dos títulos de combinada alpina en 2018-2019 y 2019-2020.

Es la primera italiana que gana la Copa del Mundo de supergigante y también la primera que conquista tres títulos en tres disciplinas diferentes: gigante, combinada alpina y supergigante.

«Es fantástico, pero no hice una buena carrera. Cometí muchos errores. No tenía buenas sensaciones con los esquís ni con la nieve y no pude ir a fondo», afirmó Brignone.