Lucas Braathen sorprendió a todos en un bonito día soleado y cálido en Wengen. El noruego de 21 años, 29º en la primera manga, remontó 28 posiciones y recuperó una desventaja de 2,04 segundos para conseguir la victoria tras una segunda manga de ensueño, aprovechando el deterioro de la pista Männlichen y el exigente trazado marcado por el entrenador noruego Johnny Davidson.
Es su primera victoria y su primer podio en eslalon, y su segundo triunfo y podio en cualquier disciplina. El noruego de 21 años ya había ganado el gigante de Sölden en 2020.
«No tengo ni idea de cómo es posible. Los 30 primeros estaban separados por solo dos segundos, así que quizá sea posible, pero realmente no lo sé. Ya tenía la sensación de ir rápido y estable, pero entrar entre los diez primeros parecía imposible. Después de la primera manga incluso pensé que no me había clasificado para la segunda. Es una locura», afirmó Braathen.
Daniel Yule terminó segundo, a 0,22 segundos del noruego. Su anterior podio había sido en Schladming en 2020. Esta temporada, su mejor resultado en eslalon era una cuarta posición en Val d’Isère.
Yule consiguió para Suiza su primer podio en el eslalon de Wengen desde 1999.
El campeón olímpico de Vancouver 2010 Giuliano Razzoli terminó tercero, a 0,29 segundos. La última vez que el italiano había subido al podio fue también en Wengen, en 2016. Con 37 años y 29 días, se convirtió en el esquiador de mayor edad en subir a un podio de eslalon.
