• Sant Anton

Sant Anton: la cuna del esquí alpino

Situado en el Tirol Austriaco

St. Anton se encuentra situado en el Tirol, en el valle del río Rosanna, en el extremo más occidental de Austria próximo a la frontera con Suiza. La estación es fácilmente accesible por tren o carretera desde los aeropuertos de Munich, Zurich e Innsbruck.

El núcleo urbano está localizado a 1304 metros sobre el nivel del mar a los pies del Valuga (2811 m) la montaña más alta del macizo del Arlberg.

St. Anton es sin ninguna duda uno de aquellos lugares que todo amante del esquí y de los deportes de invierno debe visitar al menos una vez en la vida. Esta localidad austriaca está considerada como la cuna del esquí moderno. A principios del siglo XX Johann "Hannes" Schneider desarrollo una nueva técnica de aprendizaje del esquí basada en la utilización de la cuña y el stem christiania. La popularización de esta técnica llegaría con la creación de la escuela de esquí en 1924, la aparición del propio Hannes Schneider como protagonista en “Der weiße Rausch” – una de las primeras películas de esquí de la historia rodada en el Arlberg en 1930/31 dirigida por Arnold Fanck y coprotagonizada por Leni Riefenstahl -, y la publicación en 1931 del libro Die “Wunder des Schneeschuhs”.

St. Anton fue además la sede de los Campeonatos del Mundo de Esquí Alpino en 2001, un evento que marco un proceso de modernización de la estación de esquí y una serie de mejoras en la localidad que hacen que la experiencia para los visitantes haya mejorado significativamente. La calle principal paso a ser peatonal y la estación de tren se desplazó al otro lado de la carretera en la margen izquierda del río Rosanna.

Un proceso que ha continuado en los últimos años. La temporada 2016-2017 marcó un punto de inflexión en la historia del Arlberg al crearse el área de esquí interconectada más grande de Austria y uno de los cinco mayores dominios de esquí del mundo: el Ski Arlberg.

305 kilómetros de pistas y más de 200 de itinerarios de esquí ofrecen a los amantes del esquí infinitas posibilidades para experimentar el legendario Arlberg en todas sus facetas y sumergirse en un paraíso invernal único. Desde St. Anton, St. Christoph -una visita obligada es el legendario Hospiz Alm-, Stuben a Zürs y Lech hasta Schröcken y Warth.

Ski Arlberg cuenta con una moderna red de 88 remontes entre los que destaca el Galzigbahn, un funitel construido por Doppelmayr y CWA situado en un edificio de cristal y acero creado por el arquitecto Georg Driendl.

Si a la tradición de esquí y la calidad de las instalaciones unimos una precipitación anual media de 7 metros de nieve, podemos comprender fácilmente porque nos encontramos ante una de las regiones de esquí míticas.

Pero en St. Anton nuestro día no termina cuando dejamos los esquís. La presencia de un público internacional donde podemos encontrar gente llegada desde todos los rincones del mundo junto a una variada oferta de apres-ski, donde destaca el Mooserwirt considerado como la “madre de todos los bares de apres-ski de los Alpes” y cuya fama alcanza dimensión mundial, nos permitirá disfrutar de mucho más que unas jornadas de esquí inolvidables.

Y si lo que buscamos es relajarnos y descansar, nada mejor que una visita al Arlberg-Well.com, un Centro de Wellness y eventos, utilizado como centro de prensa durante los Campeonatos del Mundo de 2001, que dispone de una piscina interior y otra exterior climatizadas, saunas, baños de vapor, duchas de masaje, dos solariums, un área de fitness y una zona reservada para los masajes además de un bar restaurante con terraza.