Matthias Mayer consiguió su primer podio de la temporada en una de las carreras más duras de la Copa del Mundo, el descenso de la Stelvio.

El doble campeón olímpico Mayer —oro en descenso en los Juegos de Sochi 2014 y en supergigante en PyeongChang 2018— alcanzó finalmente lo más alto del podio para conseguir su décima victoria en la Copa del Mundo de Esquí Alpino. Anteriormente había sido segundo aquí en el supergigante de 2018 y tercero en el descenso de 2019.
Hoy Matthias Mayer ganó por solo 0,04 segundos sobre su compañero Vincent Kriechmayr, que también había sido segundo en el supergigante del martes.
Fue la sexta victoria de Mayer en descenso. Después de la carrera reconoció que el triunfo podría haber sido para cualquiera.
«Hoy fue una carrera muy exigente y muy ajustada. Desde la salida hasta la meta había que darlo todo. No puedes decir que esta curva fue mejor o que aquella marcó la diferencia. Cuando una carrera está tan apretada, cualquiera puede ganar. Es una pista muy difícil y agotadora. Hay muchas curvas que requieren muchísima fuerza. La visibilidad es muy complicada y también las condiciones de la nieve», explicó Mayer.
Vincent Kriechmayr consiguió otro podio en uno de los trazados más difíciles de la Copa del Mundo.
Después de la segunda posición del día anterior, su primer podio de la temporada en supergigante, el esquiador de 29 años volvió a terminar segundo en el mítico descenso de la Stelvio.
«Estoy realmente contento con la carrera de hoy y con mi resultado. Hay muchísimas curvas en la Stelvio, pero creo que en la parte intermedia perdí demasiado tiempo respecto a Matthias. El resto estuvo bastante bien. Es una de las carreras más duras de toda la temporada; después de Kitzbühel, quizá sea la más difícil», afirmó Kriechmayr.
La tercera posición, a solo 0,06 segundos de Mayer, fue para el suizo Urs Kryenbuehl.
