Innsbruck, la capital de los Alpes

Innsbruck, la capital de Tirol, se encuentra situada en el amplio valle del río Inn, del que toma su nombre. La ciudad se encuentra rodeada de montañas que definen su identidad: al norte limita al con el Nordkette, la más al sur de las cuatro grandes cadenas montañosas en los Alpes de Karwendel y al sur con las estribaciones de la cadena central alpina (Patscherkofel).



Innsbruck es un mosaico de historia y cultura, una ciudad con un ilustre pasado y un vibrante presente.

El Palacio Imperial de Hofburg, el Castillo Ambras, el torreón Ottoburg y la Basílica Wilten narran la historia de Innsbruck, ligada a nombres como Philippine Welser o Andreas Hofer. Pero sin duda, es el Emperador Maximiliano I la personalidad que más ha marcado a la ciudad, a la que ha legado una herencia de joyas culturales como por ejemplo el “Tejadito de Oro” o su mausoleo en la Iglesia de la Corte, Hofkirche.

Nuestra recomendación es pasear por la calle Maria-Theresien-Strasse, admirar los imponentes edificios barrocos y disfrutar de la vista panorámica de la ciudad.

Y al llegar a la columna de Santa Ana disfrutar de la vista; hacia el norte con el Tejadillo de Oro y las imponentes cumbres de la cordillera Nordkette. Y mirando hacia el sur, uno de los símbolos más modernos de la ciudad de Innsbruck: el trampolín de saltos de Bergisel con las cumbres de Serles y Habicht.

Y uno de los momentos más bonitos para visitar la ciudad de Innsbruck es durante el Adviento y la Navidad y disfrutar de sus seis tradicionales mercados navideños .


Mercado navideño de Altstadt. Foto: Innsbruck Tourismus / Christof Lackner

Pero Innsbruck es también una ciudad cuyo nombre se encuentra asociado a los deportes de invierno. Innsbruck fue la segunda ciudad en celebrar tres ediciones de los Juegos Olímpicos: además de ser sede olímpica en 1964 y 1976, en ella se celebraron los primeros Juegos Olímpicos de Invierno para Jóvenes en enero de 2012.

Una de las mejores panorámicas y de las mejores maneras y más originales de disfrutar de Innsbruck es contemplar la ciudad desde el mirador de Hafelekar a 2.256 metros sobre el nivel del mar y a continuación bajar esquiando hasta Hungerburg a 860 metros . Además de 6 pistas de distinta dificultad, el Nordkette ofrece numerosas posibilidades de Freeride destacando entre ellas el conocido como el Hafelar Run. Su inclinación del 70% lo convierte en uno de los descensos con mayor pendiente de Europa.

Hay pocas ciudades en el mundo donde se pueda coger un remonte en el centro de la ciudad y solo 20 minutos después estar esquiando.


Nordkette. Foto: Innsbrucker Nordkettenbahnen - Webhofer

Las tres secciones del Nordkettenbahnen de Innsbruck fueron reconstruidas en solo dieciocho meses y reinauguradas en 2007.

El viaje comienza a 560 metros sobre el nivel del mar. La espectacular apariencia de las cuatro estaciones de la sección primera del funicular Hungerburg es obra de la galardonada arquitecta londinense Zaha Hadid.


Nordkettenbahnen. Estación de Hungerburg. Foto: Innsbruck Tourismus

El viaje continúa con la sección II del Nordkettenbahn para llegar a Seegrube (1.905 metros) en el corazón de la zona de esquí de Nordpark. Luego, la Sección III del Nordkettenbahn completa tu ascenso hasta la estación superior de Hafelekar.

Nordpark es una de las nueve estaciones de esquí situadas alrededor de Innsbruck que forman la Olympia SkiWorld Innsbruck junto a Patscherkofel, Axamer Lizum, Muttereralm, Kühtai, Glungezer, Schlick 2000 y el glaciar de Stubai accesibles con un único forfait.